Eventos/

La IA va más allá de la fase experimental y obliga a las empresas a adaptar su infraestructura

Ponencia del AI Infrastructure Summit en la oficina de Var Group en Madrid

La inteligencia artificial ha superado la fase experimental y ha entrado en una etapa en la que las empresas también tendrán que adaptar su infraestructura para poder implementarla de forma eficaz. Esta es una de las conclusiones del evento «AI Infrastructure Summit. AI Factory & Modular Data Centers», celebrado estos días en las sedes de Var Group en Madrid, Barcelona y Andorra.

En la práctica, tal y como se destacó durante el evento, una empresa podría pasar de experimentar con herramientas de inteligencia artificial a disponer de su propia infraestructura, más segura. Por ejemplo, una entidad financiera podría incorporar una infraestructura para procesar y analizar sus propios datos y desarrollar inteligencia artificial destinada a detectar transacciones fraudulentas, analizar riesgos o automatizar procesos, al tiempo que mantiene un mayor control sobre toda la información y los datos sensibles.

El encuentro contó con expertos de Dell AI Factory y Schneider Electric. El responsable de Dell AI Factory, Unai Hernández, destacó que la IA es «la revolución industrial del siglo XXI», al tiempo que defendió que las empresas deben avanzar en su implantación para lograr mejoras en la productividad. En opinión de Hernández, la principal transformación no radica únicamente en la aplicación de la tecnología, sino en la adaptación de las infraestructuras que deben soportarla.

Sergio Verano, representante de Schneider Electric, explicó que las soluciones modulares son un tipo de infraestructura que permite ampliar la capacidad de los centros de datos sin necesidad de llevar a cabo obras de construcción tradicionales, ya que muchos de los componentes se diseñan, montan, prueban y verifican en fábrica antes de trasladarlos a su ubicación definitiva. «Nos permite adaptarnos a los cambios tecnológicos mucho más rápidamente de lo que llevaría realizar obras de ingeniería civil», ha afirmado.

De la experimentación a la implementación

El evento reunió a clientes que compartieron los retos y las necesidades a los que se enfrentan sus respectivas organizaciones a la hora de incorporar la inteligencia artificial. Domingo Cardona, de Var Group, destacó que: «Las organizaciones ya identifican las posibilidades que ofrece la IA, pero aún se encuentran en una fase en la que están tratando de determinar cómo transformar sus problemas y necesidades en casos de uso concretos», señaló. Cardona distinguió entre las organizaciones que trabajan con información especialmente sensible y aquellas que gestionan datos con un menor nivel de riesgo. En el primer caso, «la evolución hacia la IA requiere actuar con mayor cautela para evitar comprometer la seguridad o, de hecho, la ética. El principal reto no es tanto burocrático como normativo, ya que hay personas que trabajan con una serie de datos más sensibles que exigen un gran cuidado para evitar comprometer la seguridad».

En conclusión, la reunión de expertos ha servido para poner de relieve que la implantación de la inteligencia artificial en las empresas no depende únicamente de contar con las herramientas adecuadas, sino también de disponer de datos preparados, sistemas seguros y una infraestructura física capaz de gestionar el mayor consumo energético que requieren los nuevos modelos.